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Jugando al escondite

Jugando al escondite

Recuerdo los veranos en mi pueblo. Una inmensa cuadrilla de todas las edades, la complicidad de la noche, una plaza enorme y el escondite. Podíamos empezar jugando a moros y cristianos, a pillar o a la pelota, pero siempre llegaba la hora del escondite. Corríamos...