Jaque a la queja
Inteligencia laboral

Jaque a la queja

Si en tu casa hay ascensor, estoy segura de que más de una vez has hablado con tus vecinos sobre el tiempo al volver a casa o al salir. De hecho es la conversación de ascensor más recurrente y sin embargo, no lo es. Crees sinceramente que esa charla trata sobre la climatología, pero no es así. Trata sobre la queja.

Mitad de agosto, 35 grados y “ufff vaya calor hace”. Comienzos de diciembre, lluvia y frío y “madre mía vaya tiempo!”. La queja en sí no es mala es un mecanismo de defensa, un modo de no guardarnos dentro lo que nos preocupa o duele. El problema llega cuando se instala en nuestras vidas como una plaga, tiñendo todo de negatividad y autocompasión.

Hay personas que viven en la queja constante a veces como un modo de conseguir atención, a veces simplemente porque no se dan ni cuenta de que lo hacen. No tienen empleo y se quejan de las empresas, de los gobiernos, del aire que respiran. No logran un objetivo y la queja se asienta sobre sus competidores, los tribunales o el verde de los campos. Es igual sobre qué quejarse, la cosa es hacerlo.

Como ya debes saber la queja no soluciona los problemas, no los minimiza, no es el camino para encontrar soluciones. Hay un proverbio oriental que dice:

“Si tu mal tiene remedio ¿por qué te quejas?. Si no lo tiene ¿por qué te quejas?”

Si aquello que provoca en ti las quejas tiene solución, actúa y cámbialo, si no la tiene acepta y sigue adelante. Es normal un pequeño parón, unas lágrimas, unos ayes de pesar, pero nunca seguir por la senda por la que nos conduce la queja sin medida y diaria.

Derrota nuestra positividad y nos coloca en un lugar en el que ninguno de nosotr@s queremos estar: la inacción. Quejarse es no hacer nada, es presuponer que si nos quejamos lo suficiente la solución vendrá del cielo, cuando la realidad es que muchas personas que viven instaladas en el lamento constante ni siquiera escuchan ya los consejos que otras personas les plantean.

No quieren oír que su comportamiento es inadecuado, que le aleja de sus metas, que es contraproducente, porque si llegasen a hacer caso a esas críticas tendrían que dejar de quejarse y empezar a actuar.

Enfoca lo positivo

Es normal el frío en invierno y el calor en verano, cada época del año tiene su gracia. Olvídate de la queja y pon tu foco en lo positivo. Hace unos años se creó un experimento en el que dos personas trataron de vivir sin quejarse durante 21 días. ¿Por qué 21 días? Porque los científicos y los expertos en conducta humana dicen que 21 días es el tiempo que se tarda en convertir una conducta en un hábito.

Puede que seamos incapaces de pasarnos 21 días sin quemarnos al sacar algo del horno, sin quejarnos del retraso del tren o del comportamiento de ésta o aquella persona. Y está bien, es humano y lógico. Lo importante es que seas consciente de cuando la queja es puntual por un hecho aislado y cuando has comenzado a vivir dentro de una espiral en la que te lamentas de todo, quitándote la responsabilidad que te corresponde.

Empieza a pensar que la queja te aísla, te aleja de las personas que se han dado cuenta que tus penas no se corresponden con tus acciones posteriores, que nada bueno sale de horas de autocompasión. En las quejas sólo se encuentra la parte más negativa de la realidad y la soledad más absoluta. Y tú te mereces algo mejor que eso, te mereces ser el rey o la reina de tu propia existencia y debes luchar para conseguirlo.

Sé que tomar las riendas de tu vida y empezar a actuar cuesta y quejarse no. Sin embargo, si quieres lograr algo en la vida, si no estás donde quieres estar, si deseas un cambio, lamentarte constantemente no mejorará la situación ni te hará más feliz. Todo lo contrario. Así que deja de quejarte y muévete!

2 Comentarios

  • Jorge Carballo

    Cristina, cada día que pasa me gusta más como escribes y como te planteas las cosas. Gracias por este post. Absolutamente de acuerdo.

  • CristinaBM

    Hay quienes hacen carrera en lo de quejarse Jorge y de nada les sirve. Hay que cambiar la mentalidad rápidamente.

    Gracias por comentar y por el cumplido! Me alegra que te guste!

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