Que sí!! Que ya tienes clarinete que los contenidos son muy importantes, has aprendido que tu presencia online puede hacer despegar tu negocio y te has decidido a empezar a crear publicaciones.

Y ahí empiezan todas las dudas!!

 

✔️ ¿Me lanzo con un blog o mejor empiezo despacio con posts en RRSS?

✔️ ¿Será mejor una campaña de mail marketing o promocionar publicaciones?

✔️ ¿Y si mejor le doy caña a los textos de la web y a las fichas de productos?

 

Desde que nacemos nos cuentan muchas mentiras que nos creemos tanto que se convierten para nosotros en verdades absolutas y, en temas de comunicación nos han contado muchas.

Pero, antes de seguir, déjame preguntarte… ¿Alguna vez de crí@ te arrancaron un diente enganchándolo con un hilo? ¿Has explicado la lección a alguno de tus hijos o sobrinos? ¿Cuántas veces le has recomendado un remedio natural a un amigo? ¿Sueles innovar con las recetas en tu cocina?

Igual ya ves por donde voy. Si has hecho alguna de estas cosas (o de los otros miles de ejemplos que me vienen a la cabeza), tengo malas noticias para ti. Ninguna de ellas te convierte en profesional de la materia.

Nada te acerca a ser dentista, maestro, naturópata ni chef. Puedes hacer pequeñas incursiones, probar sin riesgos y lograr algunos resultados. Claro!! En la vida no se puede delegar todo. 

Pero si tienes caries, buscas una formación de calidad, tienes un problema grave de salud o quieres conquistar a tu cita,… ¿te fiarías de los conocimientos que tienes en esas áreas o delegarías en profesionales con experiencia?

Es curioso que todos comprendamos que hay momentos en los que tenemos que poner nuestra vida en manos de otras personas, y en cambio, si hablamos de comunicación, nos cuesta horrores darnos cuenta de que nuestro negocio necesita profesionalizarse.

¿Puedes preparar tú mismo los contenidos? Por supuesto!

¿Lo harás con calidad y captarás interés? Es posible.

La cuestión es… ¿lograrás objetivos comerciales fijados y cuantificables? ¿te aportará prestigio, posicionamiento  y visibilidad interesante lo que escribas? Ahí ya… la cosa empieza a cambiar.

Me encuentro a menudo con empresas y autónomos que quieren presupuestos para que redacte contenidos para ellos, sin saber realmente si son los que necesitan, si los van a publicar en el lugar que más resultados les va a traer y, ante todo, si tiene coherencia y lógica hacerlo.

Te voy a contar un secreto: no todos los negocios necesitan Instagram, ni Tik Tok, ni Facebook. Lo que todos necesitan es presencia online y para decidir cuál, te hace falta un profesional que no arranque dientes con hilo.

Pero ¿cuál?

El quién es quién de la redacción

L@s dentistas, protegen la salud. ¿Y las cardiólogas, urólogos u oftalmólogas? Sí, también.

Su fin último es curar a sus pacientes, mejorar su calidad de vida. Todos son médicos y tienen un objetivo común. Hasta aquí supongo que estamos de acuerdo.

Pero si me duele un tobillo, tengo que ir al traumatólogo. Si estoy embarazada, mejor que opte por la rama ginecológica y pediré cita con una dermatóloga ante una erupción. Lo tengo claro y tú también.

¿Me sigues?

Exacto!! En comunicación pasa justamente eso. Los redactores de contenidos, periodistas y copywriters hacemos lo mismo: escribimos. Pero no todos tratamos idénticos problemas ni los abordamos con similar tratamiento.

Por eso estaría bien que, para empezar, supieras qué hace cada profesional, antes de lanzarte a delegar tu negocio en alguien que quizás no pueda cumplir tus expectativas.

Empecemos por lo más básico. L@s periodistas.

Aquí no hay discusión, un periodista es una persona que se ha formado en la Universidad, que ha aprobado todas las asignaturas asociadas y que tiene un diploma oficial firmado, que demuestra que ha obtenido durante 4 o 5 años los conocimientos necesarios para ejercer la profesión.

Hay much@s periodistas trabajando en gabinetes de prensa, medios de comunicación y en departamentos corporativos de empresas. Pensar en un periodista es hacerlo en noticias, en telediarios y en periódicos, pero cada vez más titulados optan por el emprendimiento y ponen sus conocimientos al servicio de otros negocios.

No todas las personas que se dedican a escribir tienen formación en periodismo (algunas no tienen ninguna formación) y, en realidad puede que no sea del todo necesario en algunos casos, pero sin duda es un plus.

Y ahora, entramos en los dos grandes pilares que suelen llevar de cabeza a la mayoría de las personas: la redacción y el copywriting.

Visto bien, trabajar creando copys no deja de ser redactar. Y sí… pero no.

Para que lo entiendas fácilmente, mientras el redactor te cuenta que ha llegado una ola de calor, el copywriter te está llevando a la tienda de bañadores. Porque el primero informa, y el segundo persuade.

Y ojo con esto, porque a menudo se cree que el copywriter es un vendedor que garantiza beneficios y cifras de negocio. Y lo peor es que hay muchos que lo hacen.

Pero no. Un copywriter no es quién vende, es quién lleva de la mano a los clientes a tu tienda para que seas tú quién tire a puerta y remate. Es quién seduce, enamora, genera vínculo con la audiencia y va tejiendo una red de la que el cliente potencial no desea escapar.

Resumiendo, lo que diferencia al redactor del copywriter es:

♦  El objetivo de los contenidos que generan

♦ El buyer persona, que será mucho más segmentado en los textos persuasivos

♦ Las estrategias psicológicas a emplear. Un redactor no necesita usarlas más que para mantener el interés del lector, el copywriter en cambio usa a menudo técnicas de neuromarketing y análisis de la mente del cliente.

Existen algunas otras diferencias, relacionadas con plazos de entrega, metodología de trabajo o precios, pero no son algo generalizado y dependerá del profesional con el que hables.

¿Y yo qué necesito?

 

Tú lo que necesitas es diferenciarte, dejar de ser uno más en el mundo online y convertirte en la opción buscada y elegida. No te creas otra de esas mentiras que nos cuentan y pienses que sólo puedes lograrlo con contenido hiper creativo, rompedor, agresivo o polémico (menos aún si no se corresponde con tu personalidad ni la de tu empresa)

Diferenciarse es hacer algo que no esté haciendo el resto y, creeme, muchas veces, eso está más relacionado con la información que con la creatividad.

Te voy a pedir que cojas esto como una recomendación general, porque voy a intentar hacerlo lo más fácil posible, y quedan flecos y excepciones que no voy a contemplar. Sin embargo, es así habitualmente.

Opta por un copywriter en los textos de tus…

Páginas de ventas

Fichas de producto o tienda online

⇒  Campañas de mail marketing

ADS

⇒  Lanzamientos 

Redes sociales

Elige a un redactor para…

⇒ Blog corporativo

⇒  Newsletters de nutrición de leads

Notas de prensa, reportajes, noticias…

⇒  Ebooks o cursos que eduquen al buyer persona

Manuales de usuarios

⇒  Comunicación interna

Espera, no me lo digas. Te acabas de dar cuenta de que, en tu negocio, tienes necesidades de ambas listas.

Te encantaría contar con un buen mail marketing pero necesitas dar a tu audiencia contenidos que le hagan entender por qué te necesitan. Para conseguir una buena BBDD a la que enviar anuncios y ofertas, antes vas a tener que preparar contenido descargable que interese, sin vender directamente, Y claro, para lanzar tu tienda online, estaría bien haber cualificado a los leads con los que cuentas…

Seguro que has oído hablar a copywriters que escriben blogs, redactan anuncios, publican en tus RRSS y hasta te sacan informes de métricas. ¿Puede ser? Sí, en esta vida casi todo es posible.

Y aún así, la verdad es que las personas que nos dedicamos profesionalmente a esto (y vivimos exclusivamente de ello) intentamos centrarnos en lo que sabemos hacer mejor. En mi caso, soy periodista, redactora y copywriter. Y ya me parece bastante como para intentar abarcar más 😂

Hablando de mi libro

Después de bastantes años danzando por el mundo de la comunicación, tengo claro que la mayoría de empresas necesitan profesionales integrales, que puedan abordar sus distintas necesidades de comunicación.

Por ello, las grandes compañías cuentan con departamentos formados por periodistas, creadores de contenidos, publicistas, copywriters. Cada uno se dedica a una pata y juntos mantienen en equilibrio la presencia de la empresa.

Pero no todo el mundo puede tener su departamento propio y para eso existimos los profesionales independientes. Como yo.

Por si no lo sabes, te cuento que estudié en la facultad de comunicación y obtuve mi título tras 5 años. He trabajado en medios donde únicamente me dedicaba a informar y en departamentos corporativos donde solo buscaba generar imagen de marca y prestigio. Estudié el comportamiento humano, la psique del consumidor y me dejé llevar por mi faceta más emocional para convencer enamorando y, desde hace unos años soy copywriter.

Escribo para que otros vendan. ¿Solo? ¡¡No!!

Realizo el camino completo. Desde el análisis de la situación actual, la detección de necesidades de comunicación, el diseño de la estrategia, la redacción de contenidos y la creación de textos persuasivos.

Pero no me meto en tareas de Community Manager, analista SEO ni desarrollador web. Confío en otros profesionales, en su experiencia y en su saber hacer, del mismo modo que me gusta que confíen en el mío. 

Mi recomendación es que analices bien lo que tu negocio requiere ahora mismo, las acciones en las que quieres involucrarte y confíes en profesionales que te orienten y cubran esas necesidades.

Personas que amen lo que hacen, que acepten que no hay que saber hacerlo todo, pero sí hay que responsabilizarse de hacer excelentemente lo que se realiza. Rodéate de esas personas que vivimos buscando siempre el modo de hacer magia con las palabras y lanzar hechizos que hagan crecer los negocios de nuestros clientes. 

Porque si lo haces, tu negocio despegará sin que tengas que ser tú quién enrosque el hilo en la encía.

 ¿Tienes claro ya qué profesional necesitas?

Si aún tienes dudas, ¡escríbeme e intentaré echarte una mano!